Los
trastornos específicos del desarrollo del aprendizaje escolar son trastornos en
los que desde las primeras etapas del desarrollo están deterioradas las formas
normales del aprendizaje.
El
deterioro no es sólo por falta de oportunidades para aprender, ni consecuencia
de traumas o enfermedades cerebrales adquiridas. Surgen por alteraciones de los
procesos cognoscitivos, en gran medida secundarias a algún tipo de disfunción
biológica. Su etiología no es conocida, pero se acepta el predominio de los
factores biológicos, en interacción con otros como las oportunidades para
aprender y la calidad de la enseñanza. Si bien la escuela es un factor a
considerar, los trastornos no pueden reducirse puramente a errores pedagógicos.
Como el
resto de los trastornos del desarrollo, son mucho más frecuentes entre los
varones.
La forma
de presentarse se modifica con la edad. Es habitual que un trastorno del habla
y el lenguaje en edad preescolar pierda intensidad y se prolongue en el tiempo
en forma de un retraso de la lectura, que en la adolescencia se aminora y da
lugar en la edad adulta a un trastorno de la ortografía. El que los trastornos
se manifiesten de alguna manera durante los primeros años de escolaridad es
necesario para el diagnóstico.
La
lectura, la escritura y la aritmética resultan ser estrategias complejas
incluso para la mayoría de niños que aprenden a leer, a escribir y a calcular
(sumar, restar, multiplicar y dividir) sin dificultad.
Contando
con un grado de maduración determinada y con un ambiente pedagógico favorable,
los niños son capaces de acceder sin grandes problemas al dominio de la
lecto escritura y el cálculo.
Pero,
tanto la lectura como la escritura o la aritmética (“las mates”), pueden llegar
a convertirse en un intrincado laberinto para niños, por lo demás normales en
otros aspectos de su desarrollo evolutivo, que presentan problemas específicos
de la lectura, la escritura o el cálculo.
La
denominación más amplia de “problemas escolares” tiene tantos registros como la
vida de cada persona. Incluye la capacidad personal y de adaptación a los
aprendizajes de cada alumno, con sus rasgos concretos y únicos de personalidad,
con las características fisiológicas y psicológicas específicas del desarrollo
de cada etapa de la vida en referencia al mundo escolar en
el que,
hasta haber completado las etapas de enseñanza, pasará un tercio de cada día
durante muchos años.
Las
dificultades escolares se pueden clasificar por su etología en:
A.
Dificultades de origen primario.
B. Dificultades
específicas.
C. Dificultades derivadas del entorno
socio-familiar y cultural.
Hablaremos de las dificultades especificas
B. Son dificultades específicas, que serían los trastornos específicos del aprendizaje:
1.En aptitudes escolares:
– Para el
aprendizaje del cálculo: discalculia
. Son
alumnos que tienen dificultad para sumar y restar, para efectuar operaciones de
cálculo. Confunden los números, los invierten o los escriben al revés.
– Para el
aprendizaje de la escritura: disgrafía
. Nivel
de escritura inferior al que les corresponde, omiten letras o juntan
palabras.
Hay distorsión en el orden y posición de las palabras.
– Para el
aprendizaje y desarrollo de la lectura fluida y comprensiva: dislexia
. Es una
dificultad para aprender a leer y a escribir.
–Disortografía, imposibilidad de aplicar
las reglas ortográficas, como secuela de la dislexia aun después de ser superada.
2.En lenguaje y habla:
–
Desarrollo de la articulación.
–
Desarrollo del lenguaje expresivo:
a)Dislalia, dificultad para pronunciar un
fonema determinado, sin invertir las letras.
b) Disfasia,
retraso en la aparición del lenguaje oral y escrito, asociado a problemas
perceptivos.
–
Desarrollo del lenguaje receptivo.

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